José María Aznar y Guillermo Lasso llaman a defender la democracia liberal en encuentros académicos en Quito y Guayaquil

El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso, y el expresidente del Gobierno de España, José María Aznar, participaron en dos encuentros universitarios alrededor del libro Orden y libertad. Ambos coincidieron en la necesidad de limitar el poder, preservar el Estado de derecho y fortalecer la participación ciudadana frente a las amenazas que enfrentan las democracias. Las […]

En la Universidad San Francisco de Quito se realizó un conversatorio sobre las ideas centrales del libro Orden y libertad, de José María Aznar, expresidente del Gobierno de España.

El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso, y el expresidente del Gobierno de España, José María Aznar, participaron en dos encuentros universitarios alrededor del libro Orden y libertad. Ambos coincidieron en la necesidad de limitar el poder, preservar el Estado de derecho y fortalecer la participación ciudadana frente a las amenazas que enfrentan las democracias.

Las presentaciones del libro fueron una iniciativa del expresidente Lasso y la Fundación Ecuador Libre. Se llevaron a cabo en la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES). Guillermo Lasso abrió ambos encuentros, cuyas mesas de moderación contaron con profesores universitarios y Andrea Balda, directora de la Fundación.

En Quito, el 28 de septiembre, el expresidente Aznar agradeció la acogida de la USFQ y destacó su amistad de 25 años con Guillermo Lasso. Reconoció su vocación de servicio al Ecuador y los logros de su gestión en circunstancias difíciles.

El exmandatario ecuatoriano recordó que esa relación también ha tenido una expresión institucional. Expresó que José María Aznar acompañó los primeros pasos de la Fundación Ecuador Libre, creada en 2005 como centro de pensamiento, y esta contribuyó a formar profesionales que posteriormente sirvieron al país durante su Gobierno.

“José María ha sostenido durante décadas que el poder debe tener límites, que la ley está por encima de los gobernantes y que la libertad nunca puede darse por conquistada”, expresó al presentar el libro.


El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, abrió los encuentros académicos en Quito y Guayaquil y destacó la pertinencia del libro de José María Aznar para comprender las amenazas que enfrentan las democracias liberales.

El expresidente español explicó que escribió Orden y libertad por la responsabilidad de defender sus principios en un momento de amenazas a las democracias liberales. Identificó tres desafíos: los regímenes autoritarios que buscan alterar el orden internacional y presentarse como más eficaces; el populismo, que socava las instituciones desde dentro; y una revolución tecnológica que transforma la política, la economía, la cultura y la ética.

Advirtió que el populismo también está presente en Europa y Norteamérica. Sostuvo, además, que la fragilidad de la democracia exige cuidar sus equilibrios y preservar el sistema de pesos y contrapesos.

Guillermo Lasso vinculó esos riesgos con el cansancio ciudadano frente a instituciones que discuten mucho y resuelven poco. Señaló que esa frustración puede convertirse en desapego democrático y facilitar el avance de quienes ofrecen soluciones rápidas mientras deterioran y cooptan las instituciones.

“Sin orden, la libertad queda a merced de la violencia y del abuso. Sin libertad, el orden se convierte en imposición”, afirmó. Añadió que la democracia debe reunir ambos principios mediante instituciones que protejan los derechos, limiten el poder y ofrezcan seguridad.

La inteligencia artificial ocupó también parte de la reflexión de José María Aznar. El exgobernante español la describió como un desafío existencial por sus implicaciones para el lugar del ser humano y planteó la necesidad de acuerdos internacionales para su control, tomando como referencia los mecanismos desarrollados en materia nuclear después de la Segunda Guerra Mundial.

Ante la fragmentación social, el expresidente Aznar llamó a buscar objetivos compartidos y espacios de trabajo común. Pidió a los jóvenes involucrarse en los asuntos públicos y subrayó que los dirigentes deben comprender la historia, las circunstancias en las que actúan y el rumbo que quieren dar a sus sociedades.

Guillermo Lasso, por su parte, defendió una participación más activa de América Latina en el escenario internacional. Sostuvo que un orden basado en reglas protege la autonomía de los países pequeños y medianos, y propuso fortalecer los vínculos con Europa y diversificar las relaciones internacionales desde los principios e intereses propios de la región.

“No necesitamos escoger entre potencias. Necesitamos fortalecer nuestra capacidad de decisión”, señaló.

Ambos situaron la dignidad humana y la libertad individual en el centro de sus reflexiones. Guillermo Lasso resumió esa convicción al afirmar que “la libertad es la expresión de una dignidad que ningún gobernante concede y que, por tanto, ningún gobernante puede legítimamente arrebatar”.

El 29 de septiembre se realizó el conversatorio en la Universidad Espíritu Santo. En el centro de la imagen, el expresidente José María Aznar; a su derecha, Andrea Balda, directora de la Fundación Ecuador Libre.