
Madrid, España.– El expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, participó en el panel “Responses to Political Polarization and Disinformation”, desarrollado en el marco del EPP Libertas Forum 2026, celebrado en Madrid.
El encuentro reunió a Zoltán Tarr, ministro de Cultura de Hungría; Ecaterina Casinge, experta en desinformación; y al expresidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle Herrera (foto). Los panelistas analizaron los desafíos que la polarización política, la desinformación y el debilitamiento de la confianza ciudadana representan para las democracias contemporáneas.
Durante su intervención, el exmandatario se refirió a la decisión de aplicar en Ecuador el mecanismo constitucional de la muerte cruzada, mediante el cual disolvió la Asamblea Nacional en mayo de 2023 y convocó a elecciones anticipadas. Señaló que la medida fue adoptada en un momento de profunda crisis política y de bloqueo institucional, dentro de las facultades previstas en la Constitución.
“Muchos políticos hubieran preferido pactar y repartir el Estado para mantenerse en el poder. Yo no estaba dispuesto a hacerlo, porque eso contravenía los principios democráticos que siempre he defendido. No fui elegido para gobernar a cualquier precio”.
El expresidente explicó que su decisión tuvo como propósito devolver a los ciudadanos la facultad de definir el futuro político del país. “Los problemas en democracia se resuelven con más democracia. Mi decisión final fue devolver al pueblo el poder que me había entregado en las urnas”, manifestó.
Guillermo Lasso recordó que su gobierno asumió funciones en un contexto de crisis sanitaria, económica y social. Destacó entre los principales resultados de su administración la vacunación masiva contra la COVID-19, la recuperación económica, la reducción de la pobreza y la generación de empleo.
En materia de libertad de expresión, dijo que durante su mandato se impulsó la eliminación de los componentes restrictivos de la Ley Orgánica de Comunicación, utilizados para perseguir política y judicialmente a periodistas y ciudadanos.
“El buen periodismo informa, cuestiona, critica e incomoda. Precisamente por eso, la libertad de prensa debe ser protegida. Pero también es necesario enfrentar las campañas de desinformación y las estructuras que utilizan plataformas digitales para amplificar noticias falsas, erosionar las instituciones y poner en riesgo el sistema democrático”, expresó.
Como conclusión del panel, los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer las instituciones, promover un debate público sustentado en hechos y defender los valores democráticos como condiciones indispensables para preservar la libertad, la legalidad y la confianza ciudadana.













