Universitarios de San Antonio, Texas, dialogaron con el expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza

Esta mañana, en la University of the Incarnate Word, de San Antonio, Texas, el expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, dialogó con un grupo de estudiantes sobre la situación de América Latina. Desde su perspectiva de exmandatario y empresario, explicó el cambio de tendencia que atraviesa la región por las victorias electorales de proyectos […]

Esta mañana, en la University of the Incarnate Word, de San Antonio, Texas, el expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, dialogó con un grupo de estudiantes sobre la situación de América Latina. Desde su perspectiva de exmandatario y empresario, explicó el cambio de tendencia que atraviesa la región por las victorias electorales de proyectos políticos de derecha.

Actualmente, doce países cuentan con presidentes de este sector. De ganar Flavio Bolsonaro la segunda vuelta presidencial en Brasil, la tendencia se consolidaría, quedando Uruguay en el sur y México en el norte con gobiernos de izquierda. “Mi principal preocupación, dijo, es cómo los gobiernos ejercen el poder y qué resultados se concretan en favor de la gente. Podemos discrepar sobre la economía, pero necesitamos reglas que permitan discutir sin miedo”.

Como parte de su labor como expresidente, Guillermo Lasso dicta conferencias en universidades y centros de debate profesional para compartir su experiencia política y empresarial, y guiar a los nuevos actores ante los retos del presente y futuro. América Latina tiene problemas sociales, económicos y de seguridad, y debe asumir el nuevo desafío que plantea la inteligencia artificial (IA).

A los jóvenes les dijo que la IA “es una poderosa herramienta para ampliar los servicios, la atención médica, reducir costos de la obra pública y mejorar la educación. Pero exige que cuidemos la conversación democrática. (…) Aprender a utilizar la inteligencia artificial incluye saber cuándo cuestionarla. Ese criterio les servirá a los ciudadanos para hacerle frente a los poderes político y económico cuando afecten sus derechos, su calidad de vida, la situación del planeta”.

El expresidente motivó a los estudiantes universitarios a involucrarse de forma activa en el desarrollo de sus países y a tomar decisiones pensando siempre en las consecuencias: “Cuando les toque decidir, pregúntense si lo que hacen ayuda a las personas a elegir con libertad y construir su propia vida”, concluyó.

José María Aznar y Guillermo Lasso Mendoza llaman a defender la democracia liberal en encuentros académicos en Quito y Guayaquil

El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, y el expresidente del Gobierno de España, José María Aznar, participaron en dos encuentros universitarios alrededor del libro Orden y libertad. Ambos coincidieron en la necesidad de limitar el poder, preservar el Estado de derecho y fortalecer la participación ciudadana frente a las amenazas que enfrentan las democracias. […]

En la Universidad San Francisco de Quito se realizó un conversatorio sobre las ideas centrales del libro Orden y libertad, de José María Aznar, expresidente del Gobierno de España.

El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, y el expresidente del Gobierno de España, José María Aznar, participaron en dos encuentros universitarios alrededor del libro Orden y libertad. Ambos coincidieron en la necesidad de limitar el poder, preservar el Estado de derecho y fortalecer la participación ciudadana frente a las amenazas que enfrentan las democracias.

Las presentaciones del libro fueron una iniciativa del expresidente Lasso y la Fundación Ecuador Libre. Se llevaron a cabo en la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES). Guillermo Lasso abrió ambos encuentros, cuyas mesas de moderación contaron con profesores universitarios y Andrea Balda, directora de la Fundación.

En Quito, el 28 de septiembre, el expresidente Aznar agradeció la acogida de la USFQ y destacó su amistad de 25 años con Guillermo Lasso. Reconoció su vocación de servicio al Ecuador y los logros de su gestión en circunstancias difíciles.

El exmandatario ecuatoriano recordó que esa relación también ha tenido una expresión institucional. Expresó que José María Aznar acompañó los primeros pasos de la Fundación Ecuador Libre, creada en 2005 como centro de pensamiento, y esta contribuyó a formar profesionales que posteriormente sirvieron al país durante su Gobierno.

“José María ha sostenido durante décadas que el poder debe tener límites, que la ley está por encima de los gobernantes y que la libertad nunca puede darse por conquistada”, expresó al presentar el libro.


El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, abrió los encuentros académicos en Quito y Guayaquil y destacó la pertinencia del libro de José María Aznar para comprender las amenazas que enfrentan las democracias liberales.

El expresidente español explicó que escribió Orden y libertad por la responsabilidad de defender sus principios en un momento de amenazas a las democracias liberales. Identificó tres desafíos: los regímenes autoritarios que buscan alterar el orden internacional y presentarse como más eficaces; el populismo, que socava las instituciones desde dentro; y una revolución tecnológica que transforma la política, la economía, la cultura y la ética.

Advirtió que el populismo también está presente en Europa y Norteamérica. Sostuvo, además, que la fragilidad de la democracia exige cuidar sus equilibrios y preservar el sistema de pesos y contrapesos.

Guillermo Lasso vinculó esos riesgos con el cansancio ciudadano frente a instituciones que discuten mucho y resuelven poco. Señaló que esa frustración puede convertirse en desapego democrático y facilitar el avance de quienes ofrecen soluciones rápidas mientras deterioran y cooptan las instituciones.

“Sin orden, la libertad queda a merced de la violencia y del abuso. Sin libertad, el orden se convierte en imposición”, afirmó. Añadió que la democracia debe reunir ambos principios mediante instituciones que protejan los derechos, limiten el poder y ofrezcan seguridad.

La inteligencia artificial ocupó también parte de la reflexión de José María Aznar. El exgobernante español la describió como un desafío existencial por sus implicaciones para el lugar del ser humano y planteó la necesidad de acuerdos internacionales para su control, tomando como referencia los mecanismos desarrollados en materia nuclear después de la Segunda Guerra Mundial.

Ante la fragmentación social, el expresidente Aznar llamó a buscar objetivos compartidos y espacios de trabajo común. Pidió a los jóvenes involucrarse en los asuntos públicos y subrayó que los dirigentes deben comprender la historia, las circunstancias en las que actúan y el rumbo que quieren dar a sus sociedades.

Guillermo Lasso, por su parte, defendió una participación más activa de América Latina en el escenario internacional. Sostuvo que un orden basado en reglas protege la autonomía de los países pequeños y medianos, y propuso fortalecer los vínculos con Europa y diversificar las relaciones internacionales desde los principios e intereses propios de la región.

“No necesitamos escoger entre potencias. Necesitamos fortalecer nuestra capacidad de decisión”, señaló.

Ambos situaron la dignidad humana y la libertad individual en el centro de sus reflexiones. Guillermo Lasso resumió esa convicción al afirmar que “la libertad es la expresión de una dignidad que ningún gobernante concede y que, por tanto, ningún gobernante puede legítimamente arrebatar”.

El 29 de septiembre se realizó el conversatorio en la Universidad Espíritu Santo. En el centro de la imagen, el expresidente José María Aznar; a su derecha, Andrea Balda, directora de la Fundación Ecuador Libre.

El expresidente Guillermo Lasso habló en Uruguay sobre la confianza ciudadana en la democracia

El expresidente Guillermo Lasso participó, el 22 y 23 de septiembre, en encuentros dedicados a los desafíos democráticos de América Latina. Durante su visita también se reunió con los expresidentes uruguayos Luis Lacalle Pou y Julio María Sanguinetti. El 22 de septiembre, en un espacio de diálogo organizado por el CED Uruguay, el expresidente Lasso […]

El expresidente Guillermo Lasso participó, el 22 y 23 de septiembre, en encuentros dedicados a los desafíos democráticos de América Latina. Durante su visita también se reunió con los expresidentes uruguayos Luis Lacalle Pou y Julio María Sanguinetti.

El 22 de septiembre, en un espacio de diálogo organizado por el CED Uruguay, el expresidente Lasso planteó que recuperar la confianza ciudadana en la democracia exige atender las necesidades de la población. “No basta con defenderla», dijo. «La democracia también debe responder a los problemas cotidianos de la gente y demostrar, con resultados, que es el mejor camino para construir sociedades más libres y prósperas”.

Ese día se reencontró con Luis Lacalle Pou, exmandatario uruguayo con quien comparte las mismas convicciones de la democracia liberal: “Compartir recuerdos y una buena conversación nos recuerda que la amistad que forjamos mientras servíamos a nuestros países va mucho más allá de nuestros años de gobierno”.

Los expresidentes Lacalle Pou y Lasso Mendoza, en el encuentro realizado el 22 de septiembre de 2026.

El 23 de septiembre participó en el conversatorio “Lecciones de las crisis democráticas en América Latina”, en la Universidad ORT Uruguay, donde dialogó con nuevas generaciones sobre la situación de la región. Allí planteó que “las crisis que hemos vivido nos dejan una lección clara: la confianza ciudadana se construye con instituciones fuertes y resultados que mejoren la vida de las personas”.

Durante la jornada también conversó con el expresidente Julio María Sanguinetti sobre democracia y el lugar de América Latina en el mundo. Guillermo Lasso lo describió como “un político excepcional que ha dedicado su vida a servir a su país con altura”.

Los expresidente Lasso y Sanguiteni durante su reunión en Montivideo.

Madrid: el expresidente Guillermo Lasso participó en el panel sobre polarización política y desinformación del EPP Libertas Forum 2026

Madrid, España.– El expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, participó en el panel “Responses to Political Polarization and Disinformation”, desarrollado en el marco del EPP Libertas Forum 2026, celebrado en Madrid. El encuentro reunió a Zoltán Tarr, ministro de Cultura de Hungría; Ecaterina Casinge, experta en desinformación; y al expresidente de Uruguay, Luis Alberto […]

Madrid, España.– El expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, participó en el panel “Responses to Political Polarization and Disinformation”, desarrollado en el marco del EPP Libertas Forum 2026, celebrado en Madrid.

El encuentro reunió a Zoltán Tarr, ministro de Cultura de Hungría; Ecaterina Casinge, experta en desinformación; y al expresidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle Herrera (foto). Los panelistas analizaron los desafíos que la polarización política, la desinformación y el debilitamiento de la confianza ciudadana representan para las democracias contemporáneas.

Durante su intervención, el exmandatario se refirió a la decisión de aplicar en Ecuador el mecanismo constitucional de la muerte cruzada, mediante el cual disolvió la Asamblea Nacional en mayo de 2023 y convocó a elecciones anticipadas. Señaló que la medida fue adoptada en un momento de profunda crisis política y de bloqueo institucional, dentro de las facultades previstas en la Constitución.

“Muchos políticos hubieran preferido pactar y repartir el Estado para mantenerse en el poder. Yo no estaba dispuesto a hacerlo, porque eso contravenía los principios democráticos que siempre he defendido. No fui elegido para gobernar a cualquier precio”.

El expresidente explicó que su decisión tuvo como propósito devolver a los ciudadanos la facultad de definir el futuro político del país. “Los problemas en democracia se resuelven con más democracia. Mi decisión final fue devolver al pueblo el poder que me había entregado en las urnas”, manifestó.

Guillermo Lasso recordó que su gobierno asumió funciones en un contexto de crisis sanitaria, económica y social. Destacó entre los principales resultados de su administración la vacunación masiva contra la COVID-19, la recuperación económica, la reducción de la pobreza y la generación de empleo.

En materia de libertad de expresión, dijo que durante su mandato se impulsó la eliminación de los componentes restrictivos de la Ley Orgánica de Comunicación, utilizados para perseguir política y judicialmente a periodistas y ciudadanos.

“El buen periodismo informa, cuestiona, critica e incomoda. Precisamente por eso, la libertad de prensa debe ser protegida. Pero también es necesario enfrentar las campañas de desinformación y las estructuras que utilizan plataformas digitales para amplificar noticias falsas, erosionar las instituciones y poner en riesgo el sistema democrático”, expresó.

Como conclusión del panel, los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer las instituciones, promover un debate público sustentado en hechos y defender los valores democráticos como condiciones indispensables para preservar la libertad, la legalidad y la confianza ciudadana.

Guillermo Lasso dictó una conferencia sobre democracia y libertad económica en el INCAE Business School de Panamá

El expresidente de la República del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, dictó el jueves 8 de mayla conferencia “Liderar para inspirar: democracia y libertad económica” en el INCAE Business School de Panamá, donde compartió con estudiantes y autoridades académicas una reflexión sobre liderazgo, libertad, democracia, formación personal y los desafíos actuales de América Latina. Durante su […]

El expresidente de la República del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, dictó el jueves 8 de mayla conferencia “Liderar para inspirar: democracia y libertad económica” en el INCAE Business School de Panamá, donde compartió con estudiantes y autoridades académicas una reflexión sobre liderazgo, libertad, democracia, formación personal y los desafíos actuales de América Latina.

Durante su intervención, Guillermo Lasso sostuvo que el liderazgo, la libertad y la democracia son elementos profundamente conectados, tanto para el desarrollo personal como para el ejercicio responsable del servicio público. “Sin democracia no hay libertad”, señaló, al destacar que preservar las libertades exige carácter, firmeza, disciplina interior y claridad de propósito.

El expresidente ecuatoriano dirigió un mensaje especial a los jóvenes presentes, a quienes invitó a prepararse para asumir los grandes desafíos de su generación. Recordó que el futuro no se construye desde la espera, sino desde la acción, la formación permanente y la capacidad de tomar decisiones con serenidad, templanza y valor.

En un tono personal, el exmandatario compartió una experiencia de su adolescencia, cuando a los quince años debió buscar un trabajo a medio tiempo para continuar sus estudios. Aquella etapa marcó el rumbo de su vida y reforzó su convicción de que la educación, el trabajo digno y la disciplina son pilares esenciales para construir oportunidades.

Durante la conferencia, también defendió el rol de los emprendedores y empresarios en el desarrollo de los países. Rechazó las narrativas que enfrentan a empresarios y trabajadores, y afirmó que quienes crean empleo, producen, emprenden y pagan impuestos contribuyen de manera decisiva al bienestar de la sociedad. Asimismo, subrayó que el Estado debe regular sin abusar de su poder, proteger derechos, garantizar seguridad jurídica y generar estabilidad política para atraer inversión y crear empleo.

Guillermo Lasso destacó que la democracia no debe entenderse únicamente como un sistema electoral, sino como un sistema de convivencia pacífica que permite proteger derechos, rectificar errores, promover el desarrollo y garantizar la alternancia. En ese contexto, resaltó las experiencias de países como Panamá y República Dominicana, a los que presentó como ejemplos de estabilidad, apertura económica y continuidad democrática en América Latina.

Como parte de su reflexión sobre su gestión presidencial, el exmandatario expuso tres visiones de gobierno que, a su criterio, tuvieron un impacto positivo para Ecuador: la decisión de proteger la salud de los ciudadanos mediante el proceso de vacunación contra la COVID-19; la apertura del país al mundo a través de acuerdos comerciales estratégicos; y el fortalecimiento de la cooperación internacional, especialmente en materias de comercio y seguridad.

En el marco de la jornada académica, INCAE Business School nombró una de sus aulas de estudio con el nombre de «Presidente Guillermo Lasso Mendoza«, como reconocimiento a su trayectoria y a su compromiso con la democracia, la libertad y el liderazgo con propósito.

INCA PANAMA 8 DE MAYO 2026

Al recibir la distinción, el expresidente expresó su gratitud : “Recibo esta distinción con humildad y gratitud, consciente de que la educación, el liderazgo y la libertad son pilares esenciales para el desarrollo de nuestras sociedades. Este gesto me compromete aún más a seguir promoviendo, dentro y fuera de América Latina, los valores de la democracia, la libertad, la transformación institucional y el liderazgo con propósito, principios que el INCAE ha sabido cultivar con excelencia durante décadas”.

El expresidente habla en París sobre la necesidad de fortalecer la relación entre Europa y América Latina

París, 22 de abril de 2026. En una conferencia dictada en la Universidad Sciences Po de París, el expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, reflexionó sobre la relación estratégica entre Europa y América Latina, la crisis que enfrenta el mundo democrático y la necesidad de que las nuevas generaciones asuman un rol protagónico en la […]

París, 22 de abril de 2026.

En una conferencia dictada en la Universidad Sciences Po de París, el expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, reflexionó sobre la relación estratégica entre Europa y América Latina, la crisis que enfrenta el mundo democrático y la necesidad de que las nuevas generaciones asuman un rol protagónico en la defensa de la libertad, el pluralismo y las instituciones republicanas.

Durante su intervención, el exmandatario destacó que la relación entre ambas regiones debe ir más allá del comercio y comprenderse como una alianza entre sociedades que comparten valores esenciales como la democracia, los derechos humanos, el multilateralismo y la vocación por la paz. En ese marco, sostuvo que América Latina no puede ser vista únicamente como una región de recursos, sino como un socio estratégico en debates globales como la transición energética, la biodiversidad, la seguridad alimentaria, la migración, la innovación democrática y la gobernanza digital.

El expresidente planteó que la relación birregional debe renovarse desde una perspectiva centrada en los jóvenes, la academia y el intercambio de ideas. Señaló que el vínculo entre Europa y América Latina no puede limitarse a cancillerías, tratados o cumbres presidenciales, sino que debe construirse también en las universidades, en los centros de investigación, en los programas de intercambio estudiantil y en las redes de cooperación científica y pensamiento.

En otro momento de su discurso, el expresidente Lasso alertó sobre la profunda crisis que atraviesa la democracia en el mundo, marcada por la disputa geopolítica, los efectos de la guerra, el reordenamiento internacional y la creciente desconfianza ciudadana en la capacidad de los sistemas democráticos para garantizar bienestar, justicia y progreso.

El expresidente expresó su preocupación por fenómenos como la concentración del poder, el silenciamiento de la disidencia, el debilitamiento del pluralismo y el impacto de un ecosistema digital dominado por algoritmos que amplifican la desinformación, la polarización y la manipulación emocional. Frente a ello, hizo un llamado directo a los estudiantes y a las nuevas generaciones a comprometerse con la renovación democrática, la resistencia cívica y la construcción de una convivencia más humana, republicana y coherente con los valores de libertad.

«Necesitamos que las nuevas generaciones, que jóvenes como ustedes que tienen la oportunidad de formarse, asuman un papel activo en la defensa y la renovación de la democracia. Necesitamos de su inteligencia, su ética y su capacidad de imaginar nuevas formas de resistencia cívica, de participación y de reconstrucción democrática. Debemos avanzar hacia una convivencia más humana y coherente con los principios de los valores republicanos».

Fabián Pozo presentó en Quito la segunda edición de su libro «Boicot político: el retorno de los sofistas»

En el Paraninfo de la Universidad Andina Simón Bolívar, en Quito, el exsecretario Jurídico de la Presidencia de la República, Fabián Pozo Neira, presentó este miércoles 8 de abril la segunda edición de su libro «Boicot político: el retorno de los sofistas«. La obra desarrolla un análisis jurídico del dictamen favorable emitido por la Corte […]

En el Paraninfo de la Universidad Andina Simón Bolívar, en Quito, el exsecretario Jurídico de la Presidencia de la República, Fabián Pozo Neira, presentó este miércoles 8 de abril la segunda edición de su libro «Boicot político: el retorno de los sofistas«.

La obra desarrolla un análisis jurídico del dictamen favorable emitido por la Corte Constitucional en marzo de 2023, mediante el cual autorizó el juicio político en contra del expresidente Guillermo Lasso Mendoza. El libro se sustenta en la sentencia de la Corte Constitucional, en los documentos públicos de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional relacionados con el caso FLOPEC y en la sentencia de la Corte Nacional de Justicia que dispuso el archivo del proceso en 2025.

Durante su intervención, Fabián Pozo afirmó que los promotores del juicio político “adaptaron continuamente la narrativa acusatoria para encajarla en el estándar constitucional”. Explicó que ante la falta de evidencias directas, la acusación fue modificando sus argumentos para sostenerse políticamente: “Si el presidente no nombraba al gerente de FLOPEC, se argumentó que debía conocer; si no había prueba de intervención, se alegó verosimilitud narrativa; si no había peculado, entonces se habló de traición a la patria. La acusación no describió hechos de manera consistente, sino que fue moldeándose para sobrevivir”.

En el Paraninfo de la Universidad Andina Simón Bolívar, participaron el expresidente Guillermo Lasso, el autor del libro, Fabián Pozo, y el profesor Gabriel Galán, quien estuvo a cargo de comentar la obra.

El exsecretario Jurídico de la Presidencia puso en evidencia el papel de la Corte Constitucional en este proceso. Sostuvo que una mayoría de seis jueces “pudo salvaguardar la democracia y no lo hizo”, al fijar un estándar de análisis excesivamente débil. “Se estableció un criterio de no irrazonabilidad o verosimilitud mínima, un estándar más retórico que jurídico. Eso representa un peligro para la democracia, porque basta una narrativa bien construida para dejar la estabilidad institucional al vaivén de las mayorías políticas”, afirmó.

El evento reunió a una amplia concurrencia y llenó por completo el Paraninfo de la Universidad Andina. Asistieron, entre otros invitados, el exvicepresidente de la República Alfredo Borrero; embajadores de países de América Latina, Estados Unidos, la Unión Europea y China; exministros del gobierno del expresidente Lasso; docentes y estudiantes de la Universidad; así como periodistas y representantes de distintos sectores del país.

A la presentación del libro asistieron el exvicepresidente, Alfredo Borrero, embajadores, exsecretarios de Estado, periodistas y otros invitados especiales.

El expresidente Guillermo Lasso también participó en la presentación y calificó el libro como un aporte a la verdad y a la memoria institucional del país. En su intervención, sostuvo que el fallo de la Corte Constitucional respondió a la coyuntura política del momento y cuestionó la falta de rigor jurídico en el análisis del caso: «(…) los actores políticos y mediáticos, que produjeron la narrativa de peculado por omisión alrededor de la empresa estatal Flopec, hoy están plenamente relacionados con miembros del crimen organizado. (…) Como lo dictamina el fallo de la Corte Nacional de Justicia, sobre la base de la investigación de la Fiscalía General del Estado, nunca hubo elemento alguno para deducir una imputación en mi contra. Con ello, esta infamia política y jurídica queda archivada”.

Finalmente, el exmandatario subrayó que uno de los principales aportes de la obra es su defensa del principio de separación de poderes y de una concepción de la justicia ajena a intereses político-partidistas. “Cuando ese equilibrio se rompe y un poder pretende someter a otro mediante procedimientos laxos, falacias o hechos distorsionados, no solo se vulnera la Constitución, sino que se traicionan los principios de la república”.

«América Latina no necesita asistencia paternalista. Necesita inversión basada en confianza mutua y reglas claras»

En el marco de la LATAM Business Conference, realizada el 27 de febrero en Nueva York, el expresidente Guillermo Lasso Mendoza, sostuvo que América Latina tiene la oportunidad histórica de consolidarse como un actor estratégico en la reconfiguración del sistema internacional. Durante su intervención, destacó que el mundo atraviesa una transformación profunda marcada por la […]

En el marco de la LATAM Business Conference, realizada el 27 de febrero en Nueva York, el expresidente Guillermo Lasso Mendoza, sostuvo que América Latina tiene la oportunidad histórica de consolidarse como un actor estratégico en la reconfiguración del sistema internacional.

Durante su intervención, destacó que el mundo atraviesa una transformación profunda marcada por la reorganización de las cadenas globales de producción, la redefinición del equilibrio entre grandes potencias y la creciente competencia por recursos estratégicos y liderazgo tecnológico.

“América Latina no debe verse como un actor periférico, sino como una región con recursos y capacidades propias que pueden convertirla en protagonista de esta transición”, afirmó.

El exmandatario dijo que, si bien la región ha logrado avances importantes en urbanización, profesionalización del talento humano, infraestructura y estabilidad macroeconómica, aún enfrenta desafíos estructurales como baja productividad, informalidad laboral, fragilidad institucional, desigualdad persistente e inestabilidad fiscal. A ello se suma la expansión del crimen organizado transnacional, que erosiona el Estado de derecho y distorsiona los incentivos económicos.

Cuatro ventajas estratégicas

El expresidente identificó cuatro ventajas comparativas que podrían transformarse en ventajas competitivas sólidas si se acompañan de reformas institucionales adecuadas:

  1. Relocalización productiva (nearshoring y friendshoring): La proximidad geográfica con Estados Unidos y la red de acuerdos comerciales ofrecen condiciones favorables para atraer inversión, siempre que existan infraestructura eficiente, capital humano calificado y marcos regulatorios previsibles.
  2. Transición energética: América Latina cuenta con una de las matrices energéticas más limpias del mundo y abundantes recursos renovables, lo que podría convertirse en ventaja estructural en un entorno global donde los estándares ambientales son determinantes.
  3. Minerales críticos: La región concentra importantes reservas de litio y cobre, esenciales para la electrificación y descarbonización global. El reto es avanzar hacia cadenas de valor con mayor sofisticación tecnológica.
  4. Economía digital: El crecimiento del ecosistema emprendedor y la expansión de la conectividad demuestran el potencial del capital humano latinoamericano para insertarse en la economía del conocimiento.

Condiciones para aprovechar la oportunidad

El expresidente enfatizó que estas oportunidades solo serán viables bajo tres condiciones fundamentales: estabilidad política, seguridad jurídica y eficiencia institucional.

“La confianza es un activo económico tan relevante como el capital físico”, afirmó, señalando que la inversión fluye hacia entornos donde el Estado de derecho es predecible y las reglas no cambian arbitrariamente.

Asimismo, subrayó la importancia de la integración regional efectiva -armonización regulatoria, facilitación comercial, interconexión energética y logística- y de una relación estratégica renovada con Estados Unidos basada en intereses económicos y valores democráticos compartidos: “Una América Latina fragmentada compite consigo misma; una América Latina coordinada compite con el mundo”.

Reflexión final

Al finalizar, el exmandatario sostuvo que ser una región emergente no implica permanecer indefinidamente en transición, sino tener la oportunidad histórica de consolidar instituciones, sofisticar estructuras productivas y generar movilidad social sostenible.

“América Latina no necesita asistencia paternalista. Necesita inversión basada en confianza mutua y reglas claras. El desafío es estructural. Pero también lo es la oportunidad”.

«Desarrollo, Democracia y Libertad en América Latina», un encuentro por la libertad en Panamá

El expresidente Guillermo Lasso Mendoza participó en Panamá en el foro internacional “Desarrollo, Democracia y Libertad en América Latina”, donde expuso los principales desafíos y oportunidades que enfrenta la región. Al evento asistieron el presidente de Panamá, José Raúl Mulino Quintero, y los expresidentes Iván Duque (Colombia) y Jorge Quiroga (Bolivia). Amenazas a la democracia […]

El expresidente Guillermo Lasso Mendoza participó en Panamá en el foro internacional “Desarrollo, Democracia y Libertad en América Latina”, donde expuso los principales desafíos y oportunidades que enfrenta la región. Al evento asistieron el presidente de Panamá, José Raúl Mulino Quintero, y los expresidentes Iván Duque (Colombia) y Jorge Quiroga (Bolivia).

Amenazas a la democracia

El exmandatario advirtió sobre una profunda crisis democrática marcada por la polarización, el debilitamiento institucional y el avance del crimen organizado. Destacó:

  • La postergación de la Cumbre de las Américas como una medida necesaria para recomponer consensos frente a tensiones ideológicas y conflictos diplomáticos.
  • La importancia de incluir a nuevos gobiernos democráticos, como el de Rodrigo Paz en Bolivia, para fortalecer la coordinación en seguridad y desarrollo.
  • La fragilidad de los espacios de diálogo regional ante la tolerancia a dictaduras, como se evidenció en la reciente Cumbre CELAC–UE.
  • La escalada entre Estados Unidos y Venezuela desde agosto, y la necesidad de respaldar la restitución democrática en ese país.
  • La urgencia de diversificar exportaciones en un contexto de rivalidad entre EE.UU. y China.
  • El impacto de la corrupción, la desigualdad y la desinformación en la confianza ciudadana y en la estabilidad democrática.

Oportunidades para la región

Guillermo Lasso resaltó que América Latina cuenta con activos estratégicos que pueden impulsar su desarrollo:

  • El potencial del litio, minerales críticos e hidrógeno verde en la transición energética.
  • Atractivos para el nearshoring y la relocalización industrial.
  • Nuevos acuerdos comerciales con EE.UU. y otros países latinoamericanos.
  • La fuerza de la economía digital y el talento joven.
  • La capacidad agroindustrial para convertirse en un proveedor global de alimentos sostenibles.
  • El turismo sostenible como motor de empleo y desarrollo local.

El expresidente concluyó que el progreso de la región depende de instituciones sólidas, libertad, seguridad y cooperación internacional, condiciones esenciales para aprovechar plenamente las oportunidades de un nuevo ciclo global.

«La Promesa Democrática»: el expresidente reflexiona sobre el liderazgo y la legitimidad en América Latina

En el marco del evento internacional “La promesa democrática: construcción de legitimidad y democracia en América Latina”, desarrollado este 6 de noviembre, el expresidente del Ecuador participó en un espacio de reflexión sobre los desafíos de la democracia en la región, desde su experiencia de gobierno. Durante su intervención, destacó que América Latina continúa enfrentando […]

En el marco del evento internacional “La promesa democrática: construcción de legitimidad y democracia en América Latina”, desarrollado este 6 de noviembre, el expresidente del Ecuador participó en un espacio de reflexión sobre los desafíos de la democracia en la región, desde su experiencia de gobierno.

Durante su intervención, destacó que América Latina continúa enfrentando dificultades para consolidar sistemas democráticos sólidos, debido al peso de actores políticos que, en momentos de crisis, suelen imponerse sobre las instituciones. “Persisten visiones personalistas y excluyentes que instrumentalizan la democracia como un medio para alcanzar el poder, no para fortalecerlo”, expresó.

Hizo hincapié en casos como los de Venezuela y Nicaragua, donde gobiernos electos han desmantelado el orden democrático, provocando pobreza, persecución política y migración forzada. Frente a ello, recalcó que “el verdadero liderazgo es el que se ejerce para servir, no para dominar”.

Al ser consultado sobre la decisión de invocar la muerte cruzada en 2023, señaló que lo hizo como un acto de responsabilidad para preservar la institucionalidad. “Preferí devolverle la voz al pueblo antes que sostenerme en el cargo a costa de la dignidad”, sostuvo. Afirmó que esa decisión evitó que la República fuera tomada por intereses particulares y ratificó su compromiso con las vías democráticas.

Respecto a los desafíos actuales, explicó que la fragilidad en el respeto a las normas y la propagación de narrativas falsas a través de redes sociales están debilitando las instituciones y erosionando la confianza ciudadana. En ese contexto, subrayó la necesidad de formar líderes con convicción democrática, integridad y empatía.

«Necesitamos formar generaciones de líderes políticos que garanticen, con convicción y a largo plazo, el cumplimiento estricto de la ley. Uno de los desafíos más graves que enfrenta el Ecuador radica en la fragilidad del respeto a las normas y principios democráticos».

Además, enfatizó que la estabilidad económica y la inclusión son fundamentales para fortalecer la fe en la democracia. “Cuando los jóvenes sienten que tienen oportunidades reales, la democracia deja de ser una promesa para convertirse en una experiencia tangible”, afirmó.

Finalmente, hizo un llamado a las nuevas generaciones a involucrarse activamente en la vida pública y recuperar el sentido ético de la política: “El futuro de nuestras democracias dependerá de liderazgos humildes, transparentes y profundamente humanos”.