Guillermo Lasso reafirma su visión liberal, democrática y humanista en una entrevista con UM BRASIL
El expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, mantuvo una entrevista con Jaime Spitzcovsky de la plataforma UM BRASIL, una iniciativa de la Federación de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo del Estado de São Paulo (FecomercioSP), que desde hace más de 80 años representa al empresariado paulista y promueve un entorno de negocios más […]
El expresidente de la República, Guillermo Lasso Mendoza, mantuvo una entrevista con Jaime Spitzcovsky de la plataforma UM BRASIL, una iniciativa de la Federación de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo del Estado de São Paulo (FecomercioSP), que desde hace más de 80 años representa al empresariado paulista y promueve un entorno de negocios más simple y justo.
En este espacio, Guillermo Lasso compartió una mirada amplia sobre su trayectoria política, su paso por la Presidencia de la República y los desafíos que enfrenta América Latina. Durante la conversación, defendió una propuesta política basada en los valores del liberalismo, la democracia y los derechos humanos, y aseguró que uno de sus mayores propósitos en la vida pública ha sido dejar un legado de honestidad a sus hijos y nietos.
Guillermo Lasso afirmó que su experiencia en el ejercicio del poder transformó y amplió su visión política: “Cuando entré al gobierno era un liberal puro, hoy soy un demócrata, liberal y humanista”. Para el expresidente, el liderazgo político debe estar guiado por la sensibilidad humana, el compromiso institucional y una sólida dimensión ética.
Durante la entrevista, reivindicó decisiones de su administración que, en su momento, no fueron consideradas políticamente rentables, pero que respondían a una profunda convicción ética y a un sentido de justicia con la sociedad ecuatoriana. Como ejemplo central, destacó la reducción de tres puntos en la desnutrición crónica infantil (DCI), un tema que hasta entonces había ocupado un lugar secundario en la agenda política. Asimismo, subrayó el éxito del plan de vacunación contra la COVID-19, al que definió como la política económica, social y sanitaria más importante de su gobierno. En ese marco, condensó su visión del poder en una frase contundente: “Hay que hacer lo que hay que hacer”.
Asimismo, resaltó iniciativas innovadoras de su gobierno, como el canje de deuda por conservación, una propuesta que posicionó al Ecuador en la conversación internacional sobre sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
En el plano político e institucional, el exmandatario defendió la democracia liberal y advirtió que el problema no radica en el sistema democrático, sino en el desgaste de la clase política. “La democracia liberal no está en crisis. Los que están en crisis son los políticos».
En esa línea, sostuvo que los políticos con posibilidades de éxito en el futuro serán aquellos que se concentren en resolver las necesidades de la ciudadanía. Para Guillermo Lasso, el perfil del líder público debe estar marcado por la integridad, la honestidad, la preparación y el amor a la patria, entendidos como condiciones indispensables para servir al bien común y recuperar la confianza ciudadana.
También se refirió a los desafíos que plantea la tecnología y, en particular, la inteligencia artificial. Frente a los temores que despierta su avance, planteó que no se debe tener miedo a la IA, ya que trabaja con información del pasado, mientras que el ser humano conserva la capacidad de crear el futuro. En su reflexión, insistió en que la base para enfrentar esta nueva era debe estar en la ética, como principio rector de la acción política, económica y social.
En materia de seguridad, alertó sobre la grave penetración del crimen organizado en ciertas estructuras institucionales de la región. Sin referirse directamente a la noción de “narcoestado”, consideró que existen instituciones captadas por las organizaciones criminales. Frente a ello, propuso una respuesta regional coordinada: que los presidentes latinoamericanos se reúnan para abordar la seguridad de forma conjunta y negocien en bloque con Estados Unidos y Europa, donde se encuentran grandes mercados de consumo.
Guillermo Lasso también reivindicó la importancia de ejercer la política con decencia y transparencia. “Yo quería demostrar que se puede ser decente en política”, afirmó, al tiempo que destacó el valor de poder caminar libremente por el país, sin juicios ni cuentas pendientes con la justicia.
En el plano personal, reveló que, tras concluir su paso por la Presidencia, se propuso una etapa de reinvención. Entre sus objetivos está el deseo de convertirse en el mejor expresidente del Ecuador y de culminar una meta pendiente: obtener su título universitario en Pamplona, con estudios en Historia del siglo XX. Explicó que no pudo asistir a la universidad en su juventud porque empezó a trabajar desde los quince años, lo que le impidió seguir una formación académica regular en esa etapa de su vida.
Finalmente, envió un mensaje a los jóvenes, a quienes animó a involucrarse en la vida pública, asumir responsabilidades y “ocupar la silla vacía”, convencido de que las nuevas generaciones deben atreverse a participar para renovar la política y fortalecer la democracia.
La Universidad de San Martín de Porres otorgó el Doctorado Honoris Causa al expresidente Lasso
La Universidad de San Martín de Porres (USMP) concedió el grado de Doctor Honoris Causa en una ceremonia solemne realizada este 12 de febrero de 2026, en reconocimiento a una trayectoria marcada por el servicio público, la defensa de la democracia y la convicción de que la educación es el pilar fundamental del desarrollo de […]
La Universidad de San Martín de Porres (USMP) concedió el grado de Doctor Honoris Causa en una ceremonia solemne realizada este 12 de febrero de 2026, en reconocimiento a una trayectoria marcada por el servicio público, la defensa de la democracia y la convicción de que la educación es el pilar fundamental del desarrollo de nuestros países.
Durante su discurso de agradecimiento, el expresidente Guillermo Lasso Mendoza destacó que la distinción «trasciende el ámbito personal y representa un reconocimiento a los valores del compromiso cívico y la responsabilidad pública». Subrayó que la educación es el camino más sólido para construir sociedades más justas, inclusivas y prósperas.
En su intervención, resaltó el significado del nombre de la universidad, inspirado en San Martín de Porres, como símbolo de humildad, servicio y solidaridad. Sostuvo que el liderazgo auténtico se ejerce sirviendo y que no puede existir progreso legítimo si se excluye a los sectores más vulnerables.
Asimismo, recordó la visión del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa sobre el rol de las universidades, citando su convicción de que estas instituciones no solo deben formar profesionales competentes, sino también ciudadanos comprometidos con la sociedad, conscientes de las desigualdades y de su responsabilidad cívica.
Este es el cuarto doctorado honoris causa que recibe el exmandatario. Los tres anteriores fueron otorgados por universidades de Ecuador y Perú, como reconocimiento a su trayectoria en el ámbito empresarial, su participación en la vida pública y su aporte al debate democrático en la región. Entre ellos constan distinciones conferidas por la Universidad de Las Américas (UDLA) en 2011, la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) en 2017, la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) en 2021.
En el evento de Lima, se dirigió a los estudiantes para expresar su confianza en que las nuevas generaciones liderarán procesos de transformación con visión humana y democrática.
«En ustedes, este gran país deposita sus mayores esperanzas para crecer con más fuerza y mejorar las condiciones de vida de millones de peruanos que necesitan de su genialidad, de su creatividad y de su confianza en días mejores. Su liderazgo, con una profunda visión humana y democrática, puede conducir al Perú hacia una etapa de mayor grandeza y convertirlo en referente para América Latina y el mundo. Perú ya nos inspira, pero con ustedes al frente, será un país indetenible».
Finalmente, agradeció a las autoridades académicas por la distinción y reafirmó su compromiso de seguir trabajando por los valores que representa la universidad: libertad, justicia, inclusión, responsabilidad y esperanza en el futuro.
El expresidente Guillermo Lasso recibió las llaves de la ciudad de Miami
La ciudad de Miami otorgó hoy las llaves de la ciudad al expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso, en una ceremonia liderada por el alcalde Francis X. Suárez. El reconocimiento, una de las máximas distinciones cívicas que otorga Miami, destacó el vínculo del exmandatario con la ciudad y su aporte a la comunidad latinoamericana. Durante el […]
La ciudad de Miami otorgó hoy las llaves de la ciudad al expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso, en una ceremonia liderada por el alcalde Francis X. Suárez. El reconocimiento, una de las máximas distinciones cívicas que otorga Miami, destacó el vínculo del exmandatario con la ciudad y su aporte a la comunidad latinoamericana.
Durante el acto, realizado en la Alcaldía de Miami, el expresidente Lasso expresó su profundo agradecimiento por la distinción, afirmando que recibir las llaves de la ciudad constituye “un gesto entrañable que me llena de gratitud y reafirma mi cariño y admiración por esta gran ciudad, baluarte de la democracia y expresión de prosperidad para sus habitantes”.
Lasso destacó su cercanía con Miami, una ciudad que, según dijo, siempre lo ha acogido con generosidad.
“Aquí me siento contento, tranquilo e inspirado, con la capacidad de proyectar nuevos sueños hasta convertirlos en realidad”, señaló.
El exmandatario también resaltó el espíritu vibrante, multicultural y optimista de Miami: “Miami tiene la capacidad de conquistar a sus visitantes desde el primer momento. Su mezcla de culturas, su creatividad y su espíritu abierto invitan a imaginar un futuro lleno de posibilidades”.
Asimismo, subrayó el rol estratégico de la ciudad para la región: “Miami es inspiración y seguridad. Se ha consolidado como un centro financiero clave para los latinoamericanos, un punto de encuentro donde confluyen capital, talento y visión estratégica”.
Guillermo Lasso reconoció la labor del alcalde Suárez en el desarrollo de la ciudad: “Creo que usted se ha distinguido por tener una visión moderna y dinámica que ha consolidado a Miami como un referente de innovación y desarrollo económico”. Añadió que “la mayor expresión de reconocimiento a su gestión es el alto aprecio y respaldo que los habitantes de Miami sienten por usted”.
Finalmente, el exmandatario extendió un mensaje de agradecimiento a las autoridades y a la ciudadanía: “Recibo este honor con profunda emoción y responsabilidad. Llevaré siempre este gesto en el corazón como símbolo de la generosidad y grandeza de esta ciudad”.
Concluyó deseando que Miami continúe creciendo sobre los pilares que la han hecho ejemplar: “la libertad, la diversidad, la innovación y la prosperidad compartida”.
Chile y Paraguay reconocieron al expresidente como un referente de la democracia latinoameriana
El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, culminó con éxito una gira internacional por Chile y Paraguay, en la que consolidó importantes avances en temas clave para la región como el liderazgo, la democracia y el papel de la educación en el futuro de América Latina. Durante su visita, fue reconocido con varios galardones internacionales […]
El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, culminó con éxito una gira internacional por Chile y Paraguay, en la que consolidó importantes avances en temas clave para la región como el liderazgo, la democracia y el papel de la educación en el futuro de América Latina. Durante su visita, fue reconocido con varios galardones internacionales y participó en relevantes encuentros académicos y diplomáticos.
En Chile, el exmandatario intervino en la Universidad Finis Terrae como parte de la Cátedra de Roberto Ampuero, abordando temas como el vínculo entre Ecuador y Chile, el liderazgo político y la democracia. Fue condecorado con el Premio Alma Libre Internacional y recibió la Medalla Ciudad de Santiago, la más alta distinción otorgada por la Municipalidad de Santiago de las manos del alcalde Mario Desbordes Jiménez. Además, se reunió con Fernando Mönckeberg, referente en la lucha contra la desnutrición infantil en América Latina.
Guillermo Lasso también intercambió experiencias con Rosario Navarro, presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), y una de las 50 mujeres más influyentes de Chile según la revista Forbes.
En Paraguay, el expresidente mantuvo una reunión bilateral con el presidente Santiago Peña, centrada en el futuro de América Latina y las aspiraciones de los jóvenes. En el Senado paraguayo, expuso la conferencia “Liderazgo y desafíos de América Latina” y presentó su informe “900 días. Democracia y resultados”, en el que abordó el liderazgo ético en tiempos complejos.
El Consejo de Embajadores del Paraguay le entregó el Certificado de Miembro Honorario, en una ceremonia encabezada por el embajador Eladio Loizaga, junto a representantes del Instituto de Derecho Internacional.
“Fue un honor visitar estos países hermanos y ser testigo del compromiso y hospitalidad de su gente. Me llevo la certeza de que los diálogos sostenidos sientan las bases de una relación más sólida entre gobiernos, academia y sociedad civil”, expresó Guillermo Lasso al cierre de su gira.
El expresidente reafirmó su compromiso de seguir aportando a la región desde una visión humanista, centrada en la lucha contra la desnutrición infantil, el fortalecimiento de la democracia y la defensa de la libertad.
Un encuentro de tres demócratas comprometidos con el desarrollo y crecimiento de Iberoamérica
El expresidente de la República del Ecuador, Guillermo Lasso, recibió en su oficina en Guayaquil a dos distinguidos amigos y líderes iberoamericanos: José María Aznar, expresidente del Gobierno de España, e Iván Duque, expresidente de Colombia. Durante el encuentro, compartieron impresiones sobre la proclamación del nuevo Papa León XIV y siguieron con atención su primera […]
El expresidente de la República del Ecuador, Guillermo Lasso, recibió en su oficina en Guayaquil a dos distinguidos amigos y líderes iberoamericanos: José María Aznar, expresidente del Gobierno de España, e Iván Duque, expresidente de Colombia.
Durante el encuentro, compartieron impresiones sobre la proclamación del nuevo Papa León XIV y siguieron con atención su primera bendición al mundo. Asimismo, sostuvieron un diálogo profundo sobre la situación actual de la región, destacando los desafíos y oportunidades que enfrenta Iberoamérica en su camino hacia el desarrollo, la integración y el fortalecimiento democrático.
Los tres líderes reafirmaron su compromiso con la defensa de la democracia, el crecimiento económico inclusivo y el papel protagónico que debe asumir la región en el escenario global.
“Cuando pienso en el futuro, quiero que mis hijos y mis nietos se sientan orgullosos de mí, que puedan decir con certeza que su abuelo obró con inteligencia, integridad y valor”
Este viernes 28 de febrero, el expresidente Guillermo Lasso concluyó su agenda académica en Londres, donde participó en diversos conversatorios con estudiantes y líderes políticos en el Canning Club, Canning House, London School of Economics, Oxford Union Society, Saint Cross College y Oxford University Conservative Association. En estos espacios emblemáticos de debate y aprendizaje, abordó […]
Este viernes 28 de febrero, el expresidente Guillermo Lasso concluyó su agenda académica en Londres, donde participó en diversos conversatorios con estudiantes y líderes políticos en el Canning Club, Canning House, London School of Economics, Oxford Union Society, Saint Cross College y Oxford University Conservative Association. En estos espacios emblemáticos de debate y aprendizaje, abordó temas como liderazgo, su experiencia en el sector público y privado, y los desafíos de América Latina ante el populismo.
Durante su intervención en la Oxford Union Society, el exmandatario agradeció la invitación, destacando la oportunidad de compartir sus reflexiones basadas en su trayectoria. “A lo largo de los años, he aprendido que compartir los conocimientos y las experiencias forjados en el camino de la vida, es una forma de contribuir al fortalecimiento de nuestras naciones y al bienestar de los ciudadanos”, afirmó.
Guillermo Lasso relató cómo, desde los 15 años, comenzó a delinear su vida profesional inspirado en los valores de integridad y disciplina inculcados por su padre. Su incursión en el mundo financiero comenzó como mensajero en la Bolsa de Valores de Guayaquil, hasta llegar, dos décadas después, a la dirección del Banco Guayaquil.
A los asistentes les explicó que su decisión de postularse a la presidencia fue una respuesta ante la pérdida de libertades y el avance del autoritarismo en Ecuador. Destacó su labor en la recuperación económica del país tras la crisis sanitaria y social provocada por la pandemia, así como los obstáculos políticos que enfrentó por parte de sectores vinculados al crimen organizado.
“A mí el poder no me interesa si no es para servir a los ciudadanos”, enfatizó.
“Soy un convencido de que las reverencias y el servilismo son para déspotas y obsecuentes. Por eso, aplicando la Constitución, disolví la Asamblea Nacional y pedí que se convocara a nuevas elecciones presidenciales y legislativas”.
Esta decisión, explicó el expresidente, evitó que un grupo político y sus aliados se tomaran la presidencia y quebrantaran el sistema democrático del país.
Al cerrar su intervención, reflexionó: “Cuando miro hacia atrás, recuerdo a mi padre y su inquebrantable convicción de vivir con honor y dignidad. Cuando pienso en el futuro, quiero que mis hijos y mis nietos se sientan orgullosos de mí, que puedan decir con certeza que su abuelo obró con inteligencia, integridad y valor. Hoy, puedo caminar por las calles del Ecuador con total tranquilidad y la frente en alto. Los ciudadanos me saludan con afecto y respeto. ¿Qué más puedo pedir en estas horas de mi vida?”.
Discurso del expresidente Guillermo Lasso en Oxford Union Society sobre su trayectoria en los sectores público y privado
Londres, 27 de febrero de 2025, 16h30 Me siento muy honrado por la invitación a compartir con ustedes algunas reflexiones que considero relevantes, basadas en mi trayectoria en el sector privado y en el servicio público. A lo largo de los años, he aprendido que compartir los conocimientos y las experiencias forjados en el camino […]
Me siento muy honrado por la invitación a compartir con ustedes algunas reflexiones que considero relevantes, basadas en mi trayectoria en el sector privado y en el servicio público. A lo largo de los años, he aprendido que compartir los conocimientos y las experiencias forjados en el camino de la vida, es una forma de contribuir al fortalecimiento de nuestras naciones y al bienestar de los ciudadanos.
Celebro que esta casa mantenga su espíritu fundacional y siga siendo un foro internacional en el que las ideas pueden debatirse y enriquecerse. Los latinoamericanos valoramos el trabajo de esta prestigiosa institución porque precisamente promueve el diálogo y la cooperación entre ciudadanos de Inglaterra y América Latina, haciendo más fuertes los lazos que nos unen.
Comparto los valores de libertad que profesa este gran país y que le han permitido ser una nación próspera, donde se respeta la propiedad privada, se protegen los derechos de los ciudadanos y se promueven la equidad y la justicia para todos.
Yo vengo de un país tan hermoso como complejo. Ecuador enfrenta grandes desafíos para alcanzar consensos y avanzar hacia el crecimiento económico dentro de un marco de libertades.
Desde que tengo memoria, la inestabilidad política nos ha mantenido al borde del abismo, debilitando nuestras instituciones y erosionando la confianza de los ciudadanos en el sistema democrático.
Mis padres construyeron su hogar en un Ecuador rural y marcado por la pobreza y la desigualdad. Con gran sacrificio nos educaron a mis diez hermanos y a mí. Fui el menor de una familia noble y sencilla que aprendió que la honradez, el esfuerzo y los grandes sueños son el camino para hacer realidad nuestras aspiraciones.
Las dificultades económicas de mi familia me llevaron a trabajar y estudiar desde los 15 años, pues el sueldo de mi padre como empleado público no era suficiente para todos los gastos.
Empecé a trabajar en la Bolsa de Valores de Guayaquil como mensajero, un trabajo sencillo pero honorable. El día que recibí mi primer sueldo me sentí un hombre rico, una felicidad que delineó el camino que seguiría en el futuro. Muy rápido supe que el esfuerzo trae una doble recompensa: obviamente, la económica y, sobre todo, la satisfacción de haberlo logrado.
Sentía mucha afinidad por los números, las proyecciones, los cálculos. Con los años entendí que ver a mi padre llegar cada tarde a la casa, con su maletín lleno de documentos, despertó en mí el gusto por las finanzas.
Esa afinidad se transformó en una pasión. A los 22 años, el adolescente que comenzó como mensajero se convirtió en gerente de una empresa de créditos. Un año después, fundé mi propia compañía y en ese camino logré salvar de la quiebra a dos sucursales de grandes multinacionales: Coca-Cola e Hino, la fabricante japonesa de camiones. A los 29 dirigía una financiera y, a los 34, ya gerenciaba el que sería el segundo banco más grande del Ecuador.
Todo sucedió muy rápido, en un ascenso vertiginoso que combiné con el matrimonio y la crianza de mis cinco hijos. Mi esposa y mi familia fueron mi mayor impulso. En los días agotadores, ante proyectos fallidos y frustraciones difíciles de afrontar, ellos siempre estaban ahí, conmigo. Quería que se sintieran orgullosos de lo que lograba con tanto esfuerzo, que sintieran por mí, el orgullo que yo sentía por mi padre.
Debo confesar que mi pasión por emprender me impidió obtener un título universitario. No lo justifico, pero en ese momento mis prioridades eran otras. En lugar de una carrera formal, me formé a través de cursos de corta estancia, seminarios internacionales y conferencias de grandes líderes empresariales, cuyos conocimientos y experiencias fueron una gran escuela.
Creía que para convertirme en un gran líder debía conocer las experiencias y el pensamiento de otros. Y es verdad. Pero con el tiempo comprendí que el éxito también radica en la disciplina, el trabajo en equipo y el predicar con el ejemplo.
También tengo que confesarles que, a mis 69 años, hoy soy un feliz estudiante universitario de historia y filosofía. Si los años de mi juventud los aproveché trabajando, estos años de mi vida los aprovecho leyendo y viajando.
En la década de los ochenta, resultaba un poco exótico afirmar que para un banco es más importante la gente que el dinero. En ese entonces yo pensaba que las personas eran el centro de toda actividad empresarial. Los préstamos o los servicios bancarios se entregan a los emprendedores, a quienes quieren tener una casa propia o levantar su negocio. Si las personas confían en nosotros, les decía a mi equipo y a los accionistas, podemos dar oportunidad a mucha gente y crecer en el mercado bancario.
Cuarenta años después sigo pensando lo mismo.
Cuando mis tres hijos eran niños, los llevé a la bóveda del banco y les expliqué que el dinero que había en el interior no le pertenecía ni a la institución y mucho menos a nosotros. Los únicos dueños eran los ahorristas. Hoy, mi hijo mayor ocupa el lugar que yo dejé: la presidencia del Banco Guayaquil; mi segundo hijo lidera un innovador proyecto de medios de pago; y el tercero es el presidente ejecutivo de Banisi, un banco panameño.
Soy un padre orgulloso que mira a sus hijos trabajar bajo los mismos principios de responsabilidad y servicio que han regido mi vida.
Muchos de ustedes seguramente conocen que Ecuador atravesó una de las crisis políticas más profundas de los últimos 50 años, entre 1996 y 2006, un período en el que el país tuvo siete presidentes.
En aquella época, como ciudadano, observaba la política con cierta distancia, interesado en lo esencial para comprender el rumbo del país y las decisiones que tomaban los gobiernos. No obstante, ya en ese entonces, me resultaba inconcebible la irracionalidad de los acontecimientos y, aún más, la lucha desenfrenada por el poder.
Hasta que un día de 1998, me llamó el presidente Jamil Mahuad, recién elegido democráticamente, y me pidió que lo acompañara primero como gobernador de la provincia más grande, más poblada y más conflictiva del país, y luego como ministro de Economía.
Esa llamada fue como un movimiento de tierras bajo mis pies. No se trataba de mí o de mi familia, de una inversión o de un negocio. Se trataba de la gente, de aquellos ciudadanos que veía en las calles de mi ciudad, en los pueblos olvidados, en las ciudades golpeadas por la pobreza. Se traba de personas parecidas a mis padres y al adolescente que fui un día.
Vi que tenía una oportunidad de incidir a mayor escala y contribuir para mejorar sus condiciones de vida.
De modo que dejé la comodidad de la vida privada y di el gran salto a la intensidad de la vida política.
Cuando acepté ser gobernador en 1998, todavía pensaba que sería una experiencia pasajera. Sin embargo, cuando Ecuador comenzó a vivir un proceso autoritario a partir de 2007, me dije que era un deber continuar.
Los derechos y las libertades iban mermando: periodistas, opositores, empresarios y líderes sociales sufrían acoso y persecución desde el gobierno. La maquinaria del Estado se había activado para silenciar voces, para instaurar juicios, para tomar el control de todas las instituciones.
¿Qué debe hacer un ciudadano cuando la libertad está en riesgo? Pensé en mis hijos, en mi familia y en la gente que conocí en mis recorridos cuando llevaba el Banco Guayaquil a los barrios más pobres del país a través del proyecto de bancarización más grande de Latinoamérica, llamando el Banco del Barrio.
Elegí la política en un momento crítico de la democracia ecuatoriana, afronté situaciones muy adversas incluso para mi propia seguridad, pero los ciudadanos me hicieron más fuerte. En los recorridos por el país, durante tres campañas electorales, conocí de cerca su difícil realidad, aprendía de sus experiencias, me inspiraban, fueron el gran motor que me hacía continuar.
Tras una década de ardua lucha, el pueblo ecuatoriano me otorgó su confianza y fui elegido presidente en abril de 2021.
Desde entonces hasta este día, servir al Ecuador ha sido el mayor honor de mi vida.
Asumí la presidencia en un país agobiado por múltiples crisis: sanitaria, económica, política, ética y de seguridad. En 2021, enfrentábamos más de 15.000 muertes por la pandemia, sin vacunas ni presupuesto suficiente para comprarlas. La economía había caído más de nueve puntos, la pobreza había aumentado casi diez y el déficit fiscal superaba el 7% del PIB.
La desesperanza y el miedo definían el momento. En esas circunstancias tan adversas teníamos que actuar rápido y ser eficientes cuidando cada centavo público.
Con mi equipo de gobierno puse en marcha la diplomacia de las vacunas. Con el mismo tono y determinación, dialogamos tanto con China como con Estados Unidos. No era una cuestión de ideologías, sino una urgencia por salvar vidas.
Menos romanticismo y más practicidad. Así logramos nuestro objetivo y, en apenas 100 días de gobierno, vacunamos al 52% de la población con dos dosis. Ese año, la economía creció un 9,8% y el Ecuador fue país modelo en vacunación.
A partir de entonces, aceleramos el paso. Negociamos tratados de libre comercio con Costa Rica, China y Corea del Sur. Renegociamos la deuda pública con China y, en mi visita a esa impresionante nación, hablé directamente con el presidente Xi Jinping. Le expuse cómo funcionarios de nuestros países se habían enriquecido con la venta de petróleo, perjudicando al Ecuador con millonarias pérdidas. Esa conversación nos permitió un alivio financiero de 1.425 millones de dólares en el pago de la deuda pública.
También llevamos a cabo el canje de deuda por conservación ambiental más grande de la historia de la humanidad, asegurando la protección de nuestras Islas Galápagos y generando un segundo ahorro, esta vez, de 1.600 millones de dólares en el pago de la deuda externa pública.
Así, un pequeño país contribuía de manera decidida al cuidado del Planeta. Era nuestra manera de cuidar a los ciudadanos del mundo.
Ecuador era el segundo país con la tasa más alta de desnutrición crónica infantil en América Latina, un dato tan intolerable como doloroso, pero nosotros nos empeñamos en cambiar esa realidad y logramos reducir 3,5 puntos la tasa, evitando que más de 20.000 niños padecieran esta condición.
Cuando confirmamos el dato, con la supervición técnica de Naciones Unidas, hicimos el anuncio de esta meta como un motivo de orgullo nacional. Todos los ecuatorianos habíamos contribuido de alguna manera para alcanzar este objetivo. En lo personal, ese día sentí que el esfuerzo y sacrificio de esos años había valido la pena.
Avanzábamos con la filosofía del guerrero: con objetivos claros, sin desanimarnos ante las dificultades, convencidos de estar haciendo lo correcto, con dignidad y orgullo.
Por eso, la peor expresión de la política ecuatoriana —hoy claramente vinculada al crimen organizado— se interpuso en nuestro camino. Desde la Asamblea Nacional intentaron destituirme tres veces activando juicios políticos por razones tan falsas como ridículas; impulsaron cuatro pedidos de revocatoria del mandato y una persecución constante a mi equipo. Mis ministros eran citados semana tras semana a las comisiones legislativas en un intento por frenar nuestro trabajo.
Un sector radical, aliado de esta agrupación política, paralizó al Ecuador durante 18 días, bloqueando carreteras, cerrando pozos petroleros, generando desabastecimiento de alimentos, medicinas y combustibles. Pretendían que el país colapsara, que todo fuera caos y destrucción. Tuvimos pérdidas económicas por casi mil millones de dólares.
Y desataron una guerra informativa con noticias falsas a través de las redes sociales para desacreditar mi gobierno y desestabilizar el país.
Parecía que la consigna era: “si nosotros no gobernamos, nadie podrá hacerlo”.
El testimonio que les comparto como expresidente del Ecuador, estoy seguro, sería el mismo de los expresidentes Iván Duque de Colombia y Sebastián Piñera de Chile. Nuestros países enfrentaron crisis similares, todas ocurridas entre 2019 y 2022; promovidas por la misma red de actores políticos vinculados al Grupo de Puebla y al Foro de Sao Paulo.
A mí el poder no me interesa si no es para servir a los ciudadanos. Soy un convencido de que las reverencias y el servilismo son para déspotas y obsecuentes. Por eso, aplicando la Constitución, disolví la Asamblea Nacional y pedí que se convocara a nuevas elecciones presidenciales y legislativas.
No fue una decisión fácil, pero fue la decisión necesaria para ese crítico momento. La tomé en soledad, con la más absoluta serenidad y convencido de que era lo mejor para el país.
No me importó acortar mi período de gobierno. Nuevamente pensé que no se trataba de mí, se trataba de la gente a la que había jurado servir con honestidad y de forma democrática.
Lo dije en su momento y lo comparto hoy con ustedes: «preferí gobernar seis meses en el purgatorio, en lugar de dos años en el infierno».
Con esta decisión impedí que derrocaran a un gobierno democrático, que asaltaran la Presidencia de la República y, lo más importante, le devolví al pueblo ecuatoriano el poder que me había conferido en las urnas para que decidiera su futuro.
Cuando miro hacia atrás, recuerdo a mi padre y su inquebrantable convicción de vivir con honor y dignidad. Cuando pienso en el futuro, quiero que mis hijos y mis nietos se sientan orgullosos de mí, que puedan decir con certeza que su abuelo obró con inteligencia, integridad y valor.
Hoy, puedo caminar por las calles del Ecuador con total tranquilidad y la frente en alto. Los ciudadanos me saludan con afecto y respeto. ¿Qué más puedo pedir en estas horas de mi vida?
Muchas gracias.
El expresidente Guillermo Lasso desarrolla una agenda académica en Londres sobre liderazgo y desafíos en América Latina
Londres, 24 de febrero de 2025 El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, inició este lunes 24 de febrero una agenda académica en Londres que se extenderá hasta el viernes 28, participando en una serie de conversatorios y conferencias en reconocidas instituciones británicas. A lo largo de esta agenda, el exmandatario abordará temas clave como […]
El expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, inició este lunes 24 de febrero una agenda académica en Londres que se extenderá hasta el viernes 28, participando en una serie de conversatorios y conferencias en reconocidas instituciones británicas.
A lo largo de esta agenda, el exmandatario abordará temas clave como su experiencia de gobierno, los desafíos de América Latina frente al populismo y la polarización política, y el fortalecimiento de la democracia en la región.
Su primera intervención tuvo lugar en Canning Club, donde disertó sobre “Liderazgo y desafíos en una América Latina dividida”. El martes 25 participó enCanning House, una prestigiosa organización británica que promueve el entendimiento y las relaciones entre el Reino Unido, América Latina y la península ibérica, con una exposición titulada “Gobernanza en las Américas en medio de la polarización global”.
Como parte de su agenda, el jueves 27 será invitado de honor de la Oxford Union, una de las sociedades de debate más prestigiosas del mundo, vinculada a la Universidad de Oxford. Allí compartirá su visión sobre liderazgo y los retos que enfrentó durante su mandato presidencial. Fundada en 1823, Oxford Union es reconocida por su papel en la promoción del debate y la libre expresión sobre temas políticos, económicos y sociales a nivel global.
Agenda del 26 al 28 de febrero
Miércoles 26:
Conversatorio en London School of Economics (LSE):“Populismo y desafíos para la democracia en América Latina”.
Jueves 27:
Conversatorio en Oxford Union:“Liderazgo y experiencias en la vida privada y el servicio público”.
Viernes 28:
Conversatorio con líderes latinoamericanos en Saint Cross College, Oxford.
Conferencia en Oxford University Conservative Association:“La democracia liberal frente a las corrientes populistas”.
Con esta agenda, el expresidente Guillermo Lasso reafirma su compromiso con el debate académico y la reflexión sobre los desafíos políticos y económicos de América Latina en un contexto global cada vez más complejo.
«Los tornillos del sillón de Maduro son muy endebles, porque está aislado de la comunidad internacional»
Esta tarde, el expresidente Guillermo Lasso Mendoza, en entrevista con el canal internacional NT24, denunció que la dictadura de Nicolás Maduro ha “secuestrado el gobierno de Venezuela” tras su reciente posesión presidencial. En sus declaraciones, el exmandatario afirmó que “los tornillos del sillón de Maduro son muy endebles, porque está aislado de la comunidad internacional. […]
Esta tarde, el expresidente Guillermo Lasso Mendoza, en entrevista con el canal internacional NT24, denunció que la dictadura de Nicolás Maduro ha “secuestrado el gobierno de Venezuela” tras su reciente posesión presidencial. En sus declaraciones, el exmandatario afirmó que “los tornillos del sillón de Maduro son muy endebles, porque está aislado de la comunidad internacional. Está asilado desde el punto de vista económico y político; socialmente tiene sometido a un pueblo como si fueran sus esclavos. Este no es un debate de ideología, es un debate entre democracia y un grupo delincuencial organizado que ha secuestrado el gobierno de Venezuela y sin duda alguna ha usufructuado toda la riqueza venezolana en perjuicio de los ciudadanos”.
El expresidente reiteró que Edmundo González, como ganador de las elecciones de julio de 2024, debe asumir la presidencia de Venezuela. Además, enfatizó que este momento es crucial para la democracia en la región, y que requiere el respaldo decidido de la comunidad internacional para garantizar la transición democrática.
Guillermo Lasso también expresó su preocupación por el secuestro momentáneo de María Corina Machado, líder opositora venezolana, calificándolo como “un acto que atenta contra los principios básicos de libertad y derechos humanos”. Aunque liberada, el expresidente subrayó que “Maduro retuvo a María Corina en condiciones inciertas. Si bien ha sido liberada, éste es un hecho de extrema gravedad que debe ser investigado. Las instancias judiciales internacionales tienen la obligación de actuar de manera urgente, ya que la jurisdicción nacional venezolana se ha constituido en un subterfugio para la impunidad. Mi repudio a cualquier acto de intimidación o violencia ejercido en contra de los líderes de la oposición al régimen de Maduro, quien es responsable directo de su integridad y su seguridad”.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad internacional y a los gobiernos democráticos de la región para intensificar la presión sobre el régimen y garantizar el respeto a los derechos humanos en Venezuela, respaldando la transición democrática y actuando con determinación.
«Este no es un debate de ideología, es un debate entre democracia y un grupo delincuencial organizado que ha secuestrado el gobierno de Venezuela y sin duda alguna ha usufructuado toda la riqueza venezolana en perjuicio de los ciudadanos».
«El desarrollo de la tecnología de la IA es imparable. Lo que debemos hacer es influir en una conducción ética»
El 19 de noviembre, se realizó en Bogotá, el foro «IA: ¿Ángel o Demonio?», organizado por la Fundación Innovación para el Desarrollo (I+D) con el propósito de analizar las oportunidades, riesgos y desafíos de la inteligencia artificial (IA). Este evento conmemoró el primer aniversario de la fundación, creada por el expresidente colombiano Iván Duque y […]
El 19 de noviembre, se realizó en Bogotá, el foro «IA: ¿Ángel o Demonio?», organizado por la Fundación Innovación para el Desarrollo (I+D) con el propósito de analizar las oportunidades, riesgos y desafíos de la inteligencia artificial (IA). Este evento conmemoró el primer aniversario de la fundación, creada por el expresidente colombiano Iván Duque y su esposa, María Juliana Ruiz. Reunió a expertos en IA, líderes y tomadores de decisiones, destacando la participación del expresidente ecuatoriano Guillermo Lasso Mendoza.
En su intervención, el exmandatario afirmó que el avance de la IA es inevitable y ofrece ventajas significativas para el desarrollo de las sociedades; sin embargo, planteó la necesidad de supervisión para evitar que se transgredan parámetros éticos que puedan amenazar las democracias.
«Creo que el desarrollo de la tecnología de la IA es imparable. Lo que debemos hacer es influir en una conducción adecuada, ética. Probablemente, en pocos años, así como el medio ambiente copaba las conferencias de Naciones Unidas, la IA estará presente para la discusión del concierto de naciones».
Guillermo Lasso Mendoza
El exmandatario compartió el foro con panelistas de renombre, como Zen Matoshi, fundador de XO AI; Ricardo Andrés Sierra, CEO de Celsia Energía; Margarita Henao, CEO de Daviplata; Humberto Iglesias, vicepresidente (e) de Sostenibilidad y Estrategia de EPM; y expertos académicos como Michael Wooldridge y Karthik Ramanna, de la Universidad de Oxford.
La Fundación Innovación para el Desarrollo (I+D) tiene como objetivo promover la innovación en diversas áreas del desarrollo colombiano, basándose en pilares como sostenibilidad, emprendimiento, movilidad social y defensa de la democracia. Es un centro de pensamiento y acción, generador de conocimiento e intercambio; de origen privado, independiente y no partidista, que se posiciona como una plataforma y fuente confiable de consulta y opinión.
Desde su creación, la fundación se ha enfocado en formar liderazgos jóvenes que impulsen un crecimiento sostenible y el progreso de las comunidades, fomentando una reflexión plural y constructiva.
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Guillermo Lasso Mendoza was born in Guayaquil on November 16, 1955.
His career, of more than 50 years of experience in the public and private sector of Ecuador, has been marked by ideas of progress and dedication to his country and his family.
He has written three books: «Letters to my children», «Another Ecuador is possible» and “900 Days: Democracy and Results”, in which he recounts the stages of his life, his political ideals, and his government results, correspondingly.
In 2011, he received an Honoris Causa Doctorate from the University of the Americas due to his career path and achievements.
He founded Ecuador Libre, a think tank that promotes ideals of individual freedom, justice, free market, private property and the rule of law. With the purpose of serving Ecuadorians, he founded the party Creando Oportunidades (CREO).
In 2021, he achieved the Presidency of the Republic of Ecuador, after having participated as a candidate in 2013 and 2017. His mandate was characterized by the strengthening of Ecuadorian democracy, the recovery of the national economy, a large social investment and the protection of the environment.