París, 22 de abril de 2026.

En una conferencia dictada en la Universidad Sciences Po de París, el expresidente del Ecuador, Guillermo Lasso Mendoza, reflexionó sobre la relación estratégica entre Europa y América Latina, la crisis que enfrenta el mundo democrático y la necesidad de que las nuevas generaciones asuman un rol protagónico en la defensa de la libertad, el pluralismo y las instituciones republicanas.
Durante su intervención, el exmandatario destacó que la relación entre ambas regiones debe ir más allá del comercio y comprenderse como una alianza entre sociedades que comparten valores esenciales como la democracia, los derechos humanos, el multilateralismo y la vocación por la paz. En ese marco, sostuvo que América Latina no puede ser vista únicamente como una región de recursos, sino como un socio estratégico en debates globales como la transición energética, la biodiversidad, la seguridad alimentaria, la migración, la innovación democrática y la gobernanza digital.
El expresidente planteó que la relación birregional debe renovarse desde una perspectiva centrada en los jóvenes, la academia y el intercambio de ideas. Señaló que el vínculo entre Europa y América Latina no puede limitarse a cancillerías, tratados o cumbres presidenciales, sino que debe construirse también en las universidades, en los centros de investigación, en los programas de intercambio estudiantil y en las redes de cooperación científica y pensamiento.

En otro momento de su discurso, el expresidente Lasso alertó sobre la profunda crisis que atraviesa la democracia en el mundo, marcada por la disputa geopolítica, los efectos de la guerra, el reordenamiento internacional y la creciente desconfianza ciudadana en la capacidad de los sistemas democráticos para garantizar bienestar, justicia y progreso.
El expresidente expresó su preocupación por fenómenos como la concentración del poder, el silenciamiento de la disidencia, el debilitamiento del pluralismo y el impacto de un ecosistema digital dominado por algoritmos que amplifican la desinformación, la polarización y la manipulación emocional. Frente a ello, hizo un llamado directo a los estudiantes y a las nuevas generaciones a comprometerse con la renovación democrática, la resistencia cívica y la construcción de una convivencia más humana, republicana y coherente con los valores de libertad.