
El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, invitó al expresidente Guillermo Lasso Mendoza a la ceremonia de posesión realizada el 11 de marzo en Santiago. El mandatario chileno y el expresidente ecuatoriano comparten una visión de desarrollo sustentada en la economía de libre mercado, la promoción de la inversión privada y una regulación orientada a proteger los derechos de los ciudadanos.
En el marco de la ceremonia, el exgobernante de Ecuador tuvo la oportunidad de saludar a varias autoridades iberoamericanas, entre ellas el rey Felipe VI de España, los expresidentes Gabriel Boric, Mariano Rajoy, Iván Duque y Eduardo Frei, así como a la premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
Durante su visita a Santiago, Guillermo Lasso también intervino en la inauguración de la cátedra “Sebastián Piñera”, impulsada por la Universidad del Desarrollo (UDD) de Chile. Esta iniciativa tiene como propósito promover la formación, la investigación aplicada y el diálogo en torno al fortalecimiento de la democracia. En ese marco, busca desarrollar programas académicos sobre democracia, políticas públicas, liderazgo y desarrollo humano; impulsar propuestas basadas en evidencia; y generar espacios de encuentro a través de seminarios y foros nacionales e internacionales. Asimismo, apunta a fortalecer la colaboración interdisciplinaria entre distintas unidades académicas y a contribuir, desde la universidad, al desarrollo económico y social de Chile.
En su intervención, el exmandatario sostuvo que América Latina no está condenada al subdesarrollo por falta de recursos, sino atrapada por instituciones débiles, clientelismo, populismo y liderazgos sin visión de largo plazo. Señaló que el principal techo de cristal de la región es político antes que económico: cuando se debilitan la democracia, el Estado de derecho, la independencia judicial y la lucha contra la corrupción, se frena la inversión, aumenta la inestabilidad y se perpetúa el estancamiento.
Frente a ello, propuso una ruta basada en la disciplina fiscal, una apertura comercial inteligente, la industrialización moderna, la inversión en innovación, la educación y la economía del conocimiento, junto con una inversión social entendida como herramienta de seguridad y de prevención frente al crimen y la migración forzada.
Asimismo, subrayó la necesidad de una inserción internacional más estratégica, acompañada de una integración regional pragmática, estabilidad institucional y defensa de los valores democráticos. En ese contexto, presentó a Sebastián Piñera como un referente de liderazgo democrático capaz de combinar crecimiento económico, reducción de la pobreza, apertura al mundo y respeto al Estado de derecho.
