Esta tarde visitamos en la ciudad de Quito a la familia Quisilema Gualoto. Rosario Quisilema Gualoto es una madre abandonada por su marido hace 20 años.

Rosario se encuentra desempleada desde hace varios meses, sin embargo debe de velar por la educación de su hija Jennifer, de 24 años y de su nieta Joselin, de quien se hizo cargo desde su nacimiento. Ella sale a diario a vender en las calles del Barrio Marianitas, buscando ganar unos cuantos dólares para sostener su hogar.

Rosario sueña con que su hija y su nieta puedan tener acceso a educación universitaria de calidad, sin embargo la SENESCYT le ha negado a Jennifer en varias ocasiones, la oportunidad de ingresar a una universidad.

Por eso en el Gobierno del Cambio vamos a cerrar la SENESCYT, para que los sueños de jóvenes ecuatorianos como Jennifer no se vean truncados por el Estado.

¡CON CAPACIDAD PARA CAMBIAR LE DAREMOS A LOS JÓVENES ECUATORIANOS, LIBERTAD PARA ESTUDIAR!

Guillermo Lasso