Yo quiero ser presidente para servir a todos los ecuatorianos, y especialmente a aquellos que menos tienen, que esperan una oportunidad, un empleo, más salud y educación para sus hijos.

Durante más de diez años me he preparado para ser presidente del Ecuador. Empecé viajando por todo el país, conversando con la gente, conociendo sus problemas, sus necesidades. Luego impulsé un tanque de pensamiento, Ecuador Libre, para estudiar soluciones a esos problemas sociales que pude constatar. Durante diez años también me he dedicado a crear un movimiento político como CREO, con una red territorial presente en todo Ecuador.

Yo quiero ser presidente porque es necesario defender el valor del dinero que los ecuatorianos ganan trabajando honestamente, garantizando la dolarización para evitar que los políticos demagogos vuelvan a jugar con el dinero de los ecuatorianos con inflación.

Yo quiero ser presidente porque el precio de volver a cometer los mismos errores es demasiado alto para los ecuatorianos: más pobreza, más inseguridad, más desempleo y más corrupción.

Yo quiero ser presidente porque tengo cincuenta años de experiencia generando empleos y ayudando a otras empresas a lograrlo también.

Yo quiero ser presidente para que los pequeños empresarios, agricultores, ganaderos, pesqueros, artesanos y más emprendedores puedan prosperar y construir un patrimonio en su vida.

Yo quiero ser presidente para proteger a la mujer de la violencia. Para proteger a los niños de las drogas y crear oportunidades para quienes han caído en estos errores.

Yo quiero ser presidente para profundizar un cambio que nos permita mirar al mundo sin miedos ni complejos, porque allí está nuestra oportunidad para crecer.

Yo quiero ser presidente para defender el bien común, que es el bien de todos. Para administrar con honestidad y eficiencia los recursos públicos.

Las próximas elecciones son de una importancia enorme para los ecuatorianos. La situación económica del país es tan grave que no hay tiempo para improvisar, como ha sucedido tantas veces en el pasado.

Quiero cambiar eso: revertir esos errores y lograr la felicidad de los ecuatorianos, facilitando su camino para hacer realidad sus sueños.

Por eso quiero ser presidente.