El domingo 21 de marzo Guillermo Lasso asistó al Debate Presidencial de segunda vuelta en su natal Guayaquil acompañado por sus hijos y su equipo de trabajo. El candidato participó en este evento demostrando su entrega incansable con el país y la democracia. Esta fue una oportunidad única para presentar a los ecuatorianos las propuestas del cambio que permitirán superar el desastre ocasionado tras 14 años de un gobierno corrupto y autoritario.

Lasso empezó por mostrar con claridad sus propuestas en el área económica. Su trayectoria evidenció que él ha sido capaz de crear fuentes de empleo por más de 50 años como parte de su compromiso con las familias. De igual manera, generar inversión y oportunidades de emprendimiento son parte de su plan para rescatar al país.

Por otra parte, el candidato también se refirió a la situación que atraviesa el Ecuador debido a la pandemia. Para luchar contra la crisis sanitaria empeorada por la corrupción, fruto de gobiernos anteriores, es necesario trabajar por una salud digna, gratuita y de calidad. Por eso, una de las propuestas en este campo es vacunar a más de 9 millones de ecuatorianos en los primeros 100 días de gobierno con transparencia, igualdad y responsabilidad.

Esta fue una noche en donde las familias alrededor del país pudieron escuchar las mentiras bajo las cuales el candidato Andrés Arauz ha basado toda su campaña guiado por su padre político, Rafael Correa. El debate no solo mostró su falta de capacidad y experiencia, también evidenció que él representa un pasado de abusos contra las mujeres, la población indígena, los jóvenes y la libertad.

La firmeza del candidato fue un factor constante durante el evento, contrastando con las respuestas vacías y propuestas dañinas de Arauz que apuntan a la desdolarización, al aumento de la corrupción y a la destrucción de los sueños de los ecuatorianos.

En materia de ruralidad, expuso su apoyo incondicional a los agricultores y ganaderos que con firmeza sostienen al campo. Aquí, explicó sus propuestas enfatizando en los créditos agrícolas, la entrega de semillas gratuitas, la construcción de escuelas rurales y subcentros médicos, además de garantizar conectividad en todo el país.

El rol y las necesidades de los jóvenes también fueron reconocidas por Lasso. Él manifestó su preocupación por la educación y con vehemencia, declaró su compromiso con la investigación y el desarrollo de la juventud ecuatoriana. Su mensaje apunta a la defensa de la libertad educativa, apoyo estatal a las instituciones y promover el progreso de los niños, niñas y jóvenes con tecnología y el acceso a la educación.

Así, Guillermo Lasso culminó el debate de manera triunfante, enviando un mensaje de unión y esperanza a los ecuatorianos con la seguridad que, este 11 de abril, el país elegirá a la opción del encuentro, de la igualdad y la prosperidad.