12 de marzo de 2020

CERRAR FRONTERAS PARA PROTEGER VIDAS

PLAN PARA ENFRENTAR EL CORONAVIRUS

La crisis sanitaria y social provocada por el Coronavirus exige del Gobierno Nacional un plan concreto que proteja y garantice la salud de nuestros conciudadanos, especialmente de los más pobres. Que se entienda bien: la protección de vidas ecuatorianas es nuestro primer deber.

Lamentablemente, las medidas anunciadas en las últimas horas demuestran que el Gobierno ecuatoriano no comprende aún la magnitud de la amenaza a la que nos enfrentamos.

Esto no se va a resolver ya con un listado de sugerencias de higiene, ni siquiera cerrando escuelas. Debemos seguir el consejo de gobiernos extranjeros que reconocen no haber tomado suficientemente en serio el Coronavirus, y que hoy nos exhortan a no cometer sus mismos errores. Debemos escuchar así mismo a organismos internacionales que han pedido a los gobiernos del mundo tomar todas las decisiones a su alcance para contener definitivamente la propagación de la pandemia. Esto quiere decir que debemos actuar no solo por la higiene, sino para impedir que el virus continúe su ingreso al Ecuador.

Hasta la fecha de hoy, en nuestro país, se contabilizan 17 casos confirmados de Coronavirus. No podemos esperar a la catástrofe para tomar medidas necesarias. Cada segundo es esencial para salvar vidas.

Por ello, exigimos enérgicamente la aplicación de las siguientes medidas:

1. Detener indefinidamente el ingreso de personas provenientes de países con altos focos de contagio. El Ecuador debe adoptar dentro de su plan de protección sanitaria una medida que blinde a nuestros ciudadanos de cualquier posibilidad de contagio que provenga desde el exterior.

2. Dar acceso masivo, rápido y oportuno a tests del Coronavirus. La prioridad del Gobierno Nacional debe ser que cada ecuatoriano pueda hacerse un test y que, en caso de dar positivo, ingrese también a un plan de contención local.

Estas dos medidas no son las únicas que se deben adoptar, pero son impostergables. El Gobierno Nacional debe también ejecutar un plan integral de cuidado, higiene y desinfección de focos de contagio locales, pero eso de nada servirá si no se garantiza que el ingreso del virus está siendo contenido en la fuente, es decir, en nuestras fronteras y puertos de entrada. La prioridad sanitaria debe ser contener la expansión. Y eso pasa, en primer lugar, por frenar el ingreso de la enfermedad.