09 de marzo de 2020

4 PASOS PARA SALIR DE LA CRISIS

El mundo ha entrado en una grave crisis económica a la que los ecuatorianos no somos ajenos. La amenaza del coronavirus ha traído consigo secuelas globales de gran calado, que se suman a la drástica caída del precio del petróleo, del banano y del camarón; tres productos claves para la economía del Ecuador.

Desafortunadamente el actual gobierno ha demostrado no tener claridad acerca del manejo de la economía del país y ahora, en medio de esta crisis, su indecisión y negligencia nos llevan a una situación de gran vulnerabilidad.

La situación es muy dura. Hoy tenemos altísimos indicadores de desempleo, un Estado desfinanciado completamente, una pesada carga tributaria y un índice de riesgo país que dificulta el acceso a nuevos recursos financieros y afecta la inversión en el país.

En momentos como estos es necesario tomar decisiones y actuar, para afrontar el problema de manera colectiva y juntos, los ecuatorianos buscar soluciones concretas. En consecuencia, quiero aportar algunas recomendaciones que nos permitirían atender la crisis con un plan de choque y comenzar a enrumbar la economía hacia el crecimiento y la generación de empleo:

1. Reducir de inmediato los gastos innecesarios del actual gobierno en $2.000 millones de manera progresiva y enfocar mejor el gasto en lo verdaderamente importante, como policías para combatir la inseguridad, médicos para atender a nuestros enfermos y maestros para educar mejor a nuestros niños y jóvenes.

2. Acudir a las instancias y foros pertinentes para renegociar estratégicamente las deudas bilaterales, incluida la contraída con la Republica Popular China, las cuales superan los $9.537 millones.

3. Acabar con el subsidio al contrabando de combustible, que beneficia desproporcionadamente a quienes más tienen, restando recursos financieros necesarios para la construcción de hospitales, escuelas y servicios básicos insatisfechos. Excepto el gas de uso doméstico, que deberá mantener su precio actual.

4. Transformar las empresas y activos improductivos del Estado en recursos monetarios, mediante ventas o concesiones realizadas en términos convenientes para el Ecuador y los ecuatorianos y que este dinero se destine a la inversión que permita comenzar a curar la herida social que persiste en el Ecuador.

Los ecuatorianos juntos trabajando unos con otros, tenemos la capacidad de superar cualquier crisis y rescatar nuestro futuro. Sin embargo, debemos hacerlo de manera rápida y de forma responsable, solidaria y honesta.

No es momento de jugar a la politiquería, ni de mentirnos con falsas soluciones. Es momento de ponerse la camiseta de Ecuador y actuar con prontitud y decisión todos. Solo así superaremos este nuevo reto.